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10 consejos para ser feliz en el trabajo


Muchos trabajadores no tienen la suerte de pasarlo bien en la oficina. Y se hunden en el círculo vicioso de las críticas y la mala onda. Aquí los expertos dan sus recetas de cómo revertir la situación para levantarse todos los días contento de ir a trabajar.


trabajo¿Quién no se ha quejado alguna vez de su jefe, de la infraestructura de su oficina, de sus compañeros y hasta de la comida del casino de su empresa? Lo más probable es que ninguno de los que esté leyendo esta crónica pueda tirar la primera piedra. Unos más que otros, pero las quejas abundan. Y se han convertido casi en un deporte nacional.

La situación no es nada de sana. Qué mejor sería que levantarse cada día e ir feliz y contento a trabajar. La carga laboral sería distinta y bastante más llevadera, dicen los expertos, los mismos que aseguran que se puede ser feliz en el trabajo.

Uno de los principales objetivos de vivir verde acorde con el planeta es estar saludable, y un gran porcentaje de una vida saludable está directamente relacionado con el estrés y la felicidad, por eso te damos estos simples consejos para intentar ser mas feliz en el trabajo. Sea que trabajes en una oficina, en la calle, en casa, estos tips de seguro de ayudarán.

Asume responsabilidad. Sí, deja de culpar la empresa, tus compañeros de trabajo o tu marido. Y sobre todo deja de quejarte. ¡Punto! Es una perdida de tiempo y energía. Tú y sólo tú eres responsable de tu felicidad. Ser miserable y hacer que otros sean miserables no te está ayudando. Usa toda esa energía negativa y conviértelo en energía positiva. Toma acción y cambia la situación a tu beneficio.

Identifica el problema. No puedes resolver problemas si no entiendes lo que los está causando. Primero, investiga por qué no eres feliz en tu trabajo. ¿Es porque no estás creciendo profesionalmente? ¿Es porque no tienes pasión por lo que haces, o quizás no te llevas con tu jefe u otros compañeros de trabajo? Si no entiendes el problema, no encontrarás la solución.

Equilibrio entre tu trabajo y tu vida familiar. Una vida equilibrada es clave en tu búsqueda de la felicidad. Nada en exceso es bueno. Esto incluye pasar 20 horas de tu día trabajando. Dedícate tiempo. ¿Cual fue la última vez que cenaste con tu familia o con amigos? ¿Cuando leíste un “gran” libro que te transporto a otro lugar y otro estado de ánimo? Estas son formas que te ayudarán a reducir el estrés y disfrutar de tu vida dentro y fuera de la oficina.

Sé amable ¿Quieres crear un ambiente positivo en el trabajo? Comienza contigo mismo. Sí, no sólo los jovenes pueden intimidar y/o ridiculizar, básicamente ser “bullies”. Los adultos también pueden ser muy maliciosos. Encabeza el movimiento para crear un ambiente sin chismes, sin comentarios negativos que hacen tanto daño. No hagas declaraciones condescendientes que sólo contribuyen a un lugar de trabajo impulsado por negatividad y celos. Recuerda, cada persona puede contribuir a una ambiente de armonía. Tú puedes sembrar la semilla que inicie un movimiento de felicidad en tu trabajo.

Sonríe. Es importante ya que a través de ella se cultivan pensamientos positivos, así lo sugiere un estudio de la Michigan State University. Si fuerzas una sonrisa falsa a lo largo del día tu estado de ánimo empeora y terminaras por dejar el trabajo. Sin embargo, si sonríes como resultado de pensar en cosas positivas mejoraras tu estado de ánimo y estarás más alegre.

Ayuda a los demás. Para ser felices, resulta imprescindible ayudar a los demás, por lo menos dos horas a la semana. Así lo indica un estudio publicado por el Journal of Happiness Studies. En la investigación los participantes experimentaron mayor satisfacción al realizar una compra para alguien más, que los que lo hicieron para ellos mismos.

Crea un plan. Es importante identificar un objetivo y un plan de acción para lograr tus metas. ¿Dónde te ves en 1, 5, 10 años. ¿Cuáles son los pasos, posiciones y tiempo aproximado para llegar a lo que aspiras. Pregúntale a tu jefe cómo él o ella logro sus objetivos profesionales. Puedes aprender algo.

Tus objetivos pueden incluir ganar experiencia para crear tu propio negocio o trabajar en una empresa diferente. Por lo que es aún más importante que establezcas cuándo y cómo lo lograrás. Un plan de acción es imprescindible para el éxito en tu carrera.

Recupera energía.  Desde afuera se podría pensar que la solución es tan fácil como adaptarse y punto, pero quienes viven este drama día a día saben que no es así. Para llegar a aceptar y disfrutar un empleo que se ha convertido en sacrificio, los sicólogos recomiendan un proceso gradual que tiene como objetivo recuperar la motivación. Para llegar a este punto hay que empezar por hacer un alto en el trabajo, analizarlo detalladamente con cabeza fría y hacer una lista tanto de los aspectos negativos como los positivos de ese empleo.

Lo que sigue es enumerar los motivos que lo impulsan a hacer su trabajo, pues sólo reconociéndolos, puede volver a tener sentido y resultar gratificante.
No todos los motivos tienen el mismo origen ni la misma intensidad. Así como el salario puede ser un buen motivo para conservar un empleo, la realización personal o el ambiente laboral también. Aunque varían en cada circunstancia y para cada ser humano, hay motivos económicos, sociales, profesionales e intelectuales, que son a su vez motivos personales, y son los que hacen que alguien recupere la energía que necesita para realizar su trabajo y sentirse satisfecho al final de la jornada.

Frente al diagnóstico inicial de elementos positivos y negativos, que debe ir acompañado de la lista de motivos personales, es fundamental preguntarse: De lo que me molesta, ¿qué puedo cambiar? ¿Cómo puedo manejar lo que no puedo cambiar? ¿Cómo puedo aprovechar los aspectos positivos de mi trabajo? Sobre la base de estas preguntas, cada persona debe diseñar sus propias “estrategias de aguante”, que más que lograr soportar las actividades diarias, tienen el objetivo de redescubrir el significado de su empleo y la motivación para realizarlo.

Tácticas de paz. No deje que su trabajo se le convierta en un hábito. Haga de las tareas diarias algo creativo que le permita sorprenderse a sí mismo.
Exíjase. Asuma cada día como si fuera un reto y dé lo mejor de usted en cada una de las actividades que realice, por pequeñas que sean.
Dé un valor agregado a las tareas que le correspondan, así tanto usted como sus jefes notarán el cambio.

Póngase propósitos con fecha y cúmplalos. Este es un recurso importante para ver el avance del proceso.

Desarrolle otras competencias. En la actualidad los empleos requieren que usted descubra sus habilidades y las aproveche. De esta forma, además de mejorar su desempeño laboral, crecerá como persona.

Aprenda a evitar o tolerar las cosas que le molestan. Es la mejor actitud para ahorrarse conflictos que deterioran su salud mental.

Rodéese de gente energética, pues le ayudará a sentirse mejor con el ambiente que lo rodea.
Evite quejarse constantemente, así lo único que conseguirá es “contaminarse”.
Llénese de paciencia y empiece a buscar otras opciones de empleo, pues no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.

No tengas miedo de hacer un cambio

Si has seguido todas las estrategias anteriores pero tu trabajo te sigue causando constante estrés, tristeza y hasta depresión, puede ser el momento para un cambio de empleo. Bajo estas circunstancias, es aún más importante crear un plan para lograr un cambio exitoso.

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